Mie 7 Jul 2010
Carmen, una de nuestras cocineras, nos cuenta sus impresiones del día de San Fermín
Escrito por María para Vida RealSin Comentarios
Miércoles, 7 de julio, San Fermín
Ha sido cuando me he puesto “de largo” para la cena (no es que seamos tan exquisitos, simplemente es porque la temperatura baja a esas horas y hay que empezar a taparse un poco más, ¡gracias a Dios!) cuando me he dado cuenta que hoy era San Fermín. Eso os puede dar un poco idea de que aquí los días pasan a otro ritmo totalmente distinto al del resto del año.
Bueno, me presento: Soy Carmen, madre de 2 castores y he venido unos pocos días a echar una mano en la cocina a Virginia y César. Ellos son los que, en primera instancia, atendieron la llamada de Diego para encargarse del tema de la comida de los chavales este año y luego hemos ido acudiendo otros padres los días que hemos podido: Fernando, Pilar, Sofía, Nacho, J. Luis, mi tocaya Carmen y servidora.
Por nuestra parte, os puedo contar que, a pesar del miedo inicial a cocinar para tanta gente, una vez puestos en harina (nunca mejor dicho), las cosas van saliendo. Unos menus tienen más éxito que otros pero os puedo asegurar que los monitores están especialmente pendientes de que los chavales coman (sobre todo los más pequeños) y que los más mayores (a esos no hay que animarles), no se queden con hambre. Por ejemplo, el menú de hoy ha sido gratamente acogido: Macarrones, cabezada rebozada y helado. Un lujo de menú, pero no era para menos, ya que hoy es el cumpleaños de Pablo, uno de nuestros pequeños Castorcillos, que cumple 9 añazos.
Y os resumo el día de hoy: Por la mañana nos han visitado dos educadores de “Aragón Limpio” que han hecho diversos talleres y juegos con los chavales sobre temas de medio ambiente. Se lo han pasado muy bien y, para acabar, les han regalado las tradicionales mochilas que rápidamente se han encargado de tunear cada uno a su estilo. Y por la tarde, hemos tenido tarde-relax con talleres de masajes…. Bueno, los cocineros nos hemos tenido que conformar con observar a los chavales cómo lo hacían, pero os puedo asegurar que, entre el ratito de descanso, que se agradece, y ver como las manos de Irene (monitora del Joven) se movían por la espalda de su afortunada pareja, para nosotros también ha sido una forma de relajarnos.
Hoy es la semifinal de España contra Alemania, así que con los reducidos medios técnicos de que disponemos, César y J.Luis se han paseado por toda la campa hasta que han pillado un milagroso rebote de la señal de TDT justo al lado de las duchas y allí han plantado este portátil desde el que os escribo. Los acampados futboleros han cenado más rápido que nunca y han tomado posiciones para ver la segunda parte del partido y vitorear el maravilloso, a la par que épico, testarazo de Puyol que ha llevado a nuestra selección a la final. Nuestros “ingenieros” esperan que el rebote de la señal no se desplace de aquí al domingo. Os vais a pensar que este momento no procede en el campamento, pero así a bote pronto, os podemos decir que los chavales, al menos, han aprendido dos cosas: como gritar ¡GOOOOOL! en el lenguaje de signos (gracias a Mario, monitor del Joven) y lo que significa el término pixelado, ya que cada vez que un joven entraba en la ducha (no os asusteis, esto era por la tarde, en el periodo de pruebas) se perdía la señal y la frase más repetida era: ¡Venga, pasa rápido, que se pixela!
